Durante miles de años, el mundo respiró en armonía. Tres fuerzas lo sostenían: una encendía la vida, otra la anclaba, la última la dejaba marchar. Nacer, perdurar, regresar. Ese era el ritmo de todas las cosas.
Hasta que una noche alguien tocó una nota falsa. Nadie sabe quién. Nadie sabe por qué. Solo que en ese instante la música del cosmos se quebró.
Las tres fuerzas siguen latiendo, pero ya no se escuchan entre sí. Donde antes hubo equilibrio, hoy reina la disonancia: bosques que devoran ciudades en una sola noche, pueblos atrapados en el mismo amanecer, paisajes que se deshacen en polvo apenas los pisas.
Y en los textos que nadie debería leer sobrevive un rumor: que hubo un cuarto principio, el Tono Silenciado, y que algo lo hizo callar para siempre.
el mundo no terminó con el Quiebre.
Ahí empezó tu historia.